El ajolote, el “monstruo del agua” mexicano que se desvanece: Una especie endémica al borde de la extinción.

Ciudad de México (RRC): En los canales de Xochimilco, al sur de la capital mexicana, aún nada uno de los animales más extraordinarios del planeta: el ajolote (Ambystoma mexicanum), conocido popularmente como “el Peter Pan de los anfibios” por su capacidad de conservar características juveniles toda su vida (neotenia) y regenerar extremidades, órganos e incluso partes del cerebro y la médula espinal.

Sin embargo, este ícono cultural azteca —cuyo nombre en náhuatl significa “monstruo de agua”— está funcionalmente extinto en estado silvestre. Según el último reporte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, 2024), el ajolote permanece catalogado como “En Peligro Crítico (posiblemente extinto en estado silvestre)”.

Población salvaje: menos de 100 individuos por kilómetro cuadrado
Un censo realizado en 2023-2024 por la UNAM y el Gobierno de la Ciudad de México detectó densidades extremadamente bajas: entre 0.006 y 0.1 ajolotes por metro cuadrado en los canales mejor conservados de Xochimilco. Esto representa una caída del 99.5 % respecto a los 6,000 individuos por kilómetro cuadrado registrados en 1998.

Principales amenazas

  1. Especies invasoras: La introducción deliberada de carpa y tilapia en los años 70-80 para “aprovechar” los canales devastó la población. Estos peces depredan larvas y compiten por alimento.
  2. Contaminación y pérdida de hábitat: El agua de los canales presenta altos niveles de amonio, nitratos, fosfatos y microplásticos. La urbanización descontrolada y el drenaje agrícola han reducido el hábitat en más del 80 % en las últimas décadas.
  3. Comercio ilegal y consumo: Aunque está prohibido, aún se captura para venta como mascota exótica o para supuestos usos medicinales y gastronómicos.
  4. Cambio climático: El aumento de temperatura y la menor disponibilidad de agua limpia afectan la reproducción.

Esfuerzos de conservación

  • El Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM, dirigido por el Dr. Luis Zambrano, mantiene refugios de chinampas libres de peces invasores donde se han registrado reproducciones exitosas.
  • Desde 2022 opera el primer banco de células madre de ajolote en el mundo (CINVESTAV-IPN) para preservar material genético.
  • En 2024 se inauguró el “Santuario del Ajolote” en Xochimilco, un área de 16 hectáreas protegida con filtros biológicos y vigilancia 24/7.
  • El Gobierno federal incluyó al ajolote en el Programa de Acción para la Conservación de la Especie (PACE) 2024-2030 con presupuesto etiquetado de 180 millones de pesos.

Voces expertas
“El ajolote no solo es un símbolo de México; es una biblioteca genética viviente. Si lo perdemos en vida silvestre, perdemos también la posibilidad de entender y aplicar su capacidad regenerativa en medicina humana”, advirtió la Dra. Tatiana López, investigadora del Instituto de Biología de la UNAM.

Un futuro incierto pero no imposible
Aunque en cautiverio existen decenas de miles de ejemplares (principalmente en Japón, Estados Unidos y Europa), la reintroducción al medio natural sigue siendo el gran reto. Los especialistas coinciden: si no se eliminan las tilapias y carpas, no se limpia el agua y no se frena la urbanización ilegal, el ajolote solo sobrevivirá en acuarios y laboratorios.

El “monstruo de agua” que inspiró al mismísimo Pokémon “Wooper” y que los mexicas consideraban la representación del dios Xólotl nos está mandando un mensaje urgente: salvarlo es salvar también el último gran acuario natural del Valle de México. El tiempo se agota.

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